febrero 2018 - Radio Milagro

Radio Milagro

Solo éxitos cristianos anunciando la venida de Jesucristo

Post Top Ad

RADIOS AMIGAS

domingo, 25 de febrero de 2018

febrero 25, 2018

Lejos de casa - Me fui de misionero - Amazonas - Video


Hago video-inspiración para que las personas se motiven a salir de misioneros, confiar más en Dios y que convivan con la naturaleza, ya que esta me parece que es el segundo libro de Dios, Jesús siempre la utilizo para sus parábolas y estando en contacto con ella podemos sentirnos más cerca aún de Dios. 

 Al fin, después de mucho hablar... llegué al Amazonas. Pero más que llegar, fue toda una experiencia interpersonal donde conquisté miedos y me deje guiar por Dios.

jueves, 22 de febrero de 2018

febrero 22, 2018

Los escándalos de pedofilia se disparan en Argentina

Julieta Añazco empezó a recordar cuando nació su nieto y sintió un miedo repentino que no sabía explicar. "Me empezaron a venir imágenes que había olvidado y no lo pude parar", dice Añazco a pocos metros de la catedral de la ciudad argentina de La Plata. Aún no había cumplido los 10 años cuando el cura Héctor Ricardo Giménez la manoseó por primera vez, durante un campamento de verano. "Los abusos los perpetraba en el momento de la confesión. Nos hacía hacer una fila larga y todos pasábamos de a uno en una carpa. Mientras le confesábamos los pecados en su oído, pegados a su cuerpo, él nos tocaba. Y después decía que lo que allí sucedía no lo teníamos que contar porque era secreto de confesión y si lo hacíamos iríamos al infierno porque era un pecado. Y le hacíamos caso", relata.

Por las noches, asegura que el sacerdote se desnudaba en la tienda de campaña en la que dormía junto a otras cuatro o cinco niñas y les tocaba el sexo. También aparecía en las duchas y las enjabonaba. "Éramos niñas y adolescentes, no sabíamos bien qué pasaba. Nos quedamos paralizadas", responde. La imposibilidad de plantar cara al abusador y el miedo a contar lo que les hacía alguien que consideraban "lo más cercano a Dios" se repiten en el testimonio de muchas víctimas de curas pedófilos que permanecieron en silencio durante décadas. Argentina, el país del papa Francisco, se ha visto sacudida en los últimos meses por varios escándalos protagonizados por sacerdotes y cada vez son más los que acuden a los tribunales para exigir justicia.

El caso más resonante en manos de la Justicia argentina es el que investiga los supuestos abusos cometidos contra niños sordos en institutos de las ciudades argentinas de La Plata y Mendoza. Nicolás Corradi, de 82 años, y Horacio Corbacho, de 56, están imputados por "abuso sexual agravado con acceso carnal y sexo oral" contra al menos una veintena de niños hipoacúsicos de entre 10 y 12 años en el Instituto Próvolo de Mendoza. Los alumnos eran forzados a practicar sexo oral en presencia de los curas. Algunos fueron violados y golpeados, según sus relatos. El infierno que denuncian lo vivieron antes otros alumnos en la ciudad italiana de Verona, donde Corradi fue acusado de abuso sexual en los años 60. En vez de ser expulsado de la Iglesia católica, sus superiores ordenaron trasladarlo a Argentina. Los abusos y las golpizas se reanudaron en este país, primero en La Plata y después en Mendoza. En ambas arquidiócesis niegan haber sido informados de sus antecedentes en Verona, que habrían evitado nuevas vejaciones. Las víctimas y sus abogados lo ponen en duda.

"Tolerancia cero"

Ante una denuncia, los obispos deben apartar al sacerdote, abrir una investigación y remitirla al Vaticano. Las directrices eclesiásticas contemplan también que la Iglesia se ponga del lado de las víctimas y las acompañe, incluso si deciden acudir a la Justicia penal. "Desde hace tiempo la Iglesia no solamente está trabajando en los casos que se van descubriendo de abuso sexual a menores sino también en la formación de los sacerdotes. La Iglesia tiene una mirada no solamente para ver lo que pasó sino para evitar que pase, para hacer lo imposible para que estos casos no se vuelvan a repetir", dicen fuentes de la curia porteña. Desde el Vaticano, Francisco ha exigido "tolerancia cero" contra los curas pederastas y ha pedido a la jerarquia eclesiástica que tome las medidas necesarias contra esos crímenes.

En su país denuncian que en muchos casos eso no ocurre. "Los cambios impulsados por Bergoglio son barnices, son gestos pour la galerie, para salvar la imagen de la institución", critica el letrado Carlos Lombardi, de la Red de Sobrevivientes de abuso eclesiástico. "El superior de Corradi en Italia era el obispo (Giuseppe) Carraro, que hoy está en trámite de beatificación por parte del papa", denuncia. Llama la atención también sobre el padre Julio César Grassi, que no ha sido expulsado de la Iglesia pese a su condena a 15 años de cárcel por abuso sexual agravado contra un menor. Añazco critica el hermetismo con el que la Iglesia lleva la investigación interna sobre su denuncia y la indiferencia del Papa frente a la carta que le escribieron varias víctimas.

Lombardi representa a querellantes contra curas pedófilos desde hace siete años. Su primer caso fue el del mendocino Iván González, quien comenzó a ser abusado a los 19 años por el entonces diácono Jorge Luis Morello, responsable de su formación en el seminario. "Empezó con tocamientos en el cuello, decía que le dolía el cuello. Y fue avanzando de a poco, hasta que un día me tocó de más y me quedé helado", recuerda González casi dos décadas después. Asegura que el abuso se prolongó durante cuatro años, en los que el diácono le obligaba a guardar silencio bajo la amenaza de que si alguien se enteraba no podría entrar en el seminario.

Omar tenía 17 años y era, según sus propias palabras, un joven "introvertido, callado y de pocos amigos". Cuenta que las vejaciones empezaron durante un campamento, cuando compartió la tienda de campaña con un sacerdote que había sido la primera persona a la que se había atrevido a confesar que su padre abusó de él. "Comenzó con caricias, manoseos y luego concretó el abuso. Todo el tiempo me sentía mal, paralizado, angustiado. Me despertaba y tenía una angustia que no se pasaba con nada. Vivía con mis abuelos en ese momento y no se lo podía contar a la familia", describe.

Complicidad civil

Omar decidió acudir al psicólogo, pero este le recomendó no denunciar al cura para evitar el desgaste y la exposición que sufriría. Le hizo caso y el delito prescribió. Lo mismo le ocurrió a González. Sin embargo, más tarde González decidió querellarse contra el Arzobispado de Mendoza por daños morales ante sus reiteradas negativas para informarle sobre la causa eclesiástica abierta contra Morello. El Tribunal Superior de Justicia provincial le dio la razón en 2015 y obligó a indemnizarlo con 30.000 pesos (3.750 dólares en el momento de la sentencia).

González asegura que en algún momento todas las víctimas han pensado en suicidarse y por eso se consideran supervivientes. Cree que de a poco la sociedad argentina comienza a entender que no mienten, aunque en su momento no opusiesen resistencia ni denunciasen. "Tiene que ver con el poder del abusador sobre la víctima, te paraliza", explica.

El cambio social se percibe también en que cada vez son más los menores que se atreven a poner en palabras el horror que sufren, sin esperar a que pase el tiempo. Uno de ellos fue Renzo, el hijo de 11 años de Silvia Muñoz, habitante de una pequeña localidad de Entre Ríos. Hace unos meses, Renzo la sentó en la cama y le dijo que le tenía que hablar del cura del pueblo, el colombiano Juan Diego Escobar. "El cura me lleva a la pieza, me encierra y me toca. Me toca las bolas, el pito, por encima del calzoncillo", le dijo a su madre. Se quedó helada y se largó a llorar desconsoladamente. Después, decidió denunciarlo. La decisión de acudir a la justicia la enfrentó en un primer momento con los vecinos, pero las críticas disminuyeron cuando apareció otro denunciante. "Quiero que vaya preso, porque sino seguirá haciendo lo mismo en otros lugares", dice Muñoz. En unos meses comenzará el juicio contra el cura Juan José Ilarraz, acusado de abusar de medio centenar de seminaristas de 10 a 14 años, entre 1984 y 1992, en la ciudad de Paraná. "Esto es la punta del iceberg. A medida que las víctimas pierdan el miedo sabremos cuántos más casos hay", asegura Lombardi.

Fuente: elpais.com

miércoles, 21 de febrero de 2018

febrero 21, 2018

Incendio consumió una iglesia evangélica en la Zona 2 de Santiago Sacatepéquez, Guatemala

Incendio consumió una iglesia evangélica en la Zona 2 de Santiago Sacatepéquez, Guatemala.

Bomberos Municipales trabajaron para controlar un incendio que consumió una iglesia evangélica en la Zona 2 de Santiago Sacatepéquez, no se reportaron personas heridas.


Fuente: Bomberos Municipales

martes, 20 de febrero de 2018

febrero 20, 2018

Menor narra cómo fue violado por sacerdote en La Vega - Video



Otra vez un sacerdote se ve acusado de hechos atroces: abuso sexual a por lo menos un menor, ahora adulto, sin embargo otras supuestas víctimas ahora comienzan a alzar su voz.

En esta ocasión, las agresiones sexuales y psicológicas, ocurrieron dentro de las paredes de uno de los centros educativos más reconocidos de la provincia La Vega, el colegio Agustiniano, a manos del sacerdote, director del plantel ese momento, Miguel Florenzan.

Fuente: remolacha.net

sábado, 17 de febrero de 2018

febrero 17, 2018

Persiguen por los techos a un hondureño que robó en una iglesia católica de Salamá, Baja Verapaz, Guatemala

Tras una persecución por los techos de varias viviendas, la Policía Nacional Civil (PNC) detuvo a un hombre de origen hondureño, acusado de robar las limosnas de una iglesia católica de Salamá, en Baja Verapaz.

El capturado, junto con un cómplice, fue descubierto por el sacristán de la iglesia cuando cometía el ilícito, por lo que de inmediato se alertó a las autoridades.

El aprehendido es Willian Adalí Colindres Urbina de 18 años, a quien se le incautaron 1 mil 367 quetzales con 75 centavos en monedas y billetes de distintas denominaciones, indicó la PNC.

El dinero fue encontrado en el interior de una mochila negra en la que también había cuatro cuadernos de control de pacientes, propiedad de la parroquia, así como un kit de desarmadores multifuncionales.

Colindres Urbina fue puesto a disposición del Juzgado de Paz local, mientras que el otro sospechoso, apodado "Licho", se dio a la fuga.

Fuente: soy502.com

martes, 13 de febrero de 2018

febrero 13, 2018

Condenan falso pastor violó varias mujeres en casa usaba como iglesia

Un supuesto pastor evangélico y una mujer fueron condenados a 15 y 5 años de prisión por el Tribunal Colegiado de Puerto Plata, tras ser encontrados culpables, como autor y cómplice, de violación sexual en perjuicio de varias mujeres de esta provincia.

Los sentenciados son Melvin David Quiroz (El pastor), a quien se le dictó 15 años, y Ana Rosmery Brito, cinco, quienes de acuerdo a la instancia presentada por el Ministerio Público, cometieron los hechos entre el 2016 y el 2017 en una casa del imputado, la cual utilizaba como “iglesia evangélica”.

Indica que Quiroz, fingiendo ser pastor, entre otras cosas, le manifestaba a sus víctimas al momento del abuso sexual “que Dios le había dado poder a través de su semen para sacarles los demonios y que toda mujer que le recibiere mediante acto sexual quedaría libre de pecados”.

La información fue suministrada a través de una nota de prensa, la cual indica que una de las víctimas expresó en audiencia que el condenado y su cómplice les dijeron que ella tenía un espíritu de enamoramiento y lesbianismo y que para despojarla de eso ella debía sostener relaciones sexuales con “El pastor”, según un mandato de Dios.

Los fiscales José Armando Tejada y José Vargas demostraron la culpabilidad de los imputados ante los jueces que integraron el tribunal, que preside el juez José Juan Jiménez.

Los imputados, quienes deberán cumplir las penas establecidas en los centros de corrección y rehabilitación San Felipe, de Puerto Plata, y Rafey Mujeres, en Santiago, fueron acusados por el Ministerio Público de violar las disposiciones establecidas en los artículos 59, 60 y 331 del Código Penal Dominicano.

Fuente: hoy.com.do
febrero 13, 2018

Detenidos tres curas y un seglar en Granada por abusos sexuales

Tres sacerdotes y un seglar, profesor de religión, fueron detenidos este lunes en Granada por orden del juez que investiga los supuestos abusos sexuales a un menor. Los detenidos, miembros del clan conocido como Los Romanones, permanecen incomunicados por orden judicial. El Cuerpo Nacional de Policía, que llevó a cabo las detenciones en distintos puntos de la provincia, los trasladó por la tarde para la práctica de registros en viviendas que podrían haber sido utilizadas para cometer los hechos, en concreto en el chalé que el supuesto jefe del clan tiene en la urbanización Los Pinillos, de Pinos Genil. También está investigando el juez la procedencia de 19 inmuebles propiedad del grupo.

La supuesta víctima de los abusos relató los hechos el pasado verano en una carta dirigida al papa Francisco, quien le contestó y forzó la investigación correspondiente. Ahora, el juez de Instrucción 4 de Granada, Antonio Moreno, quiere averiguar si hubo más víctimas de abusos.

Los sacerdotes arrestados son Román Martínez, supuesto cabecilla del clan y a quien el denunciante, un joven de 24 años que supuestamente sufrió los abusos cuando era menor y ejercía de monaguillo en una parroquia de Granada, se refiere como “el director”; F. J. M., que habría sustituido al primero al frente del grupo, y M. M. Hay ocho posibles encubridores localizados y, aunque los delitos podrían haber prescrito, el juez ha tomado ya declaración a varios de ellos, según fuentes de la investigación.

Los detenidos pasarán, previsiblemente, a disposición judicial este martes o miércoles. Las detenciones de los que podrían ser los principales implicados en este caso de supuestos abusos a menores en la Iglesia se produjeron un día después de que el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, se postrara ante el altar mayor de la Catedral para pedir perdón por los “escándalos” ante los fieles en la eucaristía del domingo.

La investigación, que continúa bajo secreto de sumario, ha contado con la declaración de entre 10 y 12 personas. Los detenidos, no obstante, son los “principales implicados”, según el subdelegado del Gobierno en Granada, Santiago Pérez, quien no descarta nuevas denuncias por hechos similares.

En su carta al Pontífice, la supuesta víctima, que ahora tiene 24 años, relató los abusos sufridos cuando era adolescente y justificó la denuncia ahora por “el posible daño […] que podrían estar sufriendo otros chicos y chicas”. El joven, siempre según su denuncia, fue convencido, cuando era menor, por uno de los detenidos para que “poco a poco” fuera dejando a su familia. Así, según explicó al Papa, dejó la vivienda de sus padres cuando tenía 17 años y se fue a vivir a la casa parroquial que dirigía Martínez. Los sacerdotes captaban a monaguillos en la parroquia para, supuestamente, infundirles una vocación religiosa, aunque, según el relato, la realidad estaba más bien relacionada con prácticas sexuales.

El ministro del Interior, Jorge Fernández, aseguró este lunes que su departamento tenía conocimiento del tema desde “hacía tiempo” y “no solo por los medios de comunicación”. No dio más detalles. Pero afirmó: “Nadie puede poner en cuestión que Juan Pablo II, Benedicto XVI y ahora el papa Francisco están siendo absolutamente beligerantes para erradicar del seno de la Iglesia este tipo de comportamientos que a todos nos conmueven y a todos nos producen un daño muy grande”. El ministro también recalcó que “la máxima jerarquía de la Iglesia, el Papa, ha sido quien precisamente ha sido más beligerante para que este caso saliera a la luz”.

Tras recibir la carta del joven, el propio Papa le llamó por teléfono el pasado agosto, y le pidió perdón “por este gravísimo pecado y gravísimo delito”. Los hechos relatados por el joven fueron posteriormente puestos en conocimiento de la autoridad judicial, al margen de que, desde el Vaticano, le aseguraran que se iban a depurar responsabilidades. El Arzobispado de Granada apartó a tres sacerdotes del ejercicio, aunque el joven, en su relato, se refería a más. De hecho, la investigación afecta a 10 curas y 2 laicos.

Tras salir a la luz pública el caso, el Arzobispado de Granada ha reiterado su disposición a colaborar siempre con la justicia y ha insistido en que mantiene “tolerancia cero” con esas prácticas y quienes las cometan. El arzobispo Martínez no tiene, de momento, previsto viajar al Vaticano, según fuentes de su gabinete, y continúa con su agenda oficial, en la que el próximo sábado tiene prevista una vigilia de oración en la catedral granadina.

Fuente: politica.elpais.com