Radio Milagro: confesó

Radio Milagro

Solo éxitos cristianos anunciando la venida de Jesucristo

Post Top Ad

Mostrando entradas con la etiqueta confesó. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta confesó. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de octubre de 2018

octubre 31, 2018

Dejó de ser monja y se convirtió en actriz porno

Estuvo ocho años en un convento.
La historia de la colombiana Yudy Pineda se ha vuelto viral en Colombia en estos días.

La joven de 28 años está en boca de todos al conocerse que la actriz porno, que se gana la vida realizando este tipo de vídeo por webcam, llegó a ser monja.

En una entrevista realizada para Caracol Radio, y recogida por Todo Noticias, Pineda confesó que entró a un convento en la ciudad de  Urabá y allí estuvo por ocho años.

"Me sentía demasiado contenta", aseguró antes de revelar que se enamoró de su profesor de catequesis. Esto fue lo que la hizo cambiar  de opinión y abandonar el convento.

"Hablé con la hermana y le dije que no era correcto lo que estaba haciendo, me había enamorado, y me salí del convento", dijo a caracoltv.com .

Se mudó a Medellín y allí conoció a quién la contrató para hacer los vídeos.

Supuestamente realiza, cada 15 días, 40 horas de vídeo. 'Recibe como paga alrededor de 2,500 dólares.

Reveló que sigue siendo católica y asiste a la iglesia con regularidad.

Fuente: primerahora.com

jueves, 24 de agosto de 2017

agosto 24, 2017

El cura católico que confesó haber militado en el Ku Klux Klan

Afirma que los sucesos de Charlotteville le han hecho reflexionar, arrepentirse de su pasado y retirarse del sacerdocio.

Un sacerdote católico de la localidad estadounidense de Arlington (Virginia) decidió 'colgar sus hábitos' tras confesar que fue miembro del Ku Klux Klan y quemó cruces hace más de 40 años, antes de convertirse en cura. La revelación de su terrible pasado la hizo William Aitcheson, de 62 años, en un texto publicado como editorial por el periódico local 'Arlington Catholic Herald', en el que manifiesta que por aquel entonces era "un joven impresionable".

En su escrito, relata que en días pasados, cuando vio las imágenes de los disturbios de Charlottesville y lo que fue la actuación de los supremacistas blancos, le vinieron "recuerdos de un período sombrío de mi vida, que habría preferido olvidar".

"Mis acciones fueron despreciables", confiesa con franqueza el exsacerdote, quien se muestra ahora asombrado de los que fueron sus propios actos: "Cuando pienso en las cruces ardientes, en las cartas amenazantes y todo lo demás... siento como si estuviera hablando de otra persona. Me cuesta creer que haya sido yo". 

Entre las acciones de las que asegura arrepentirse están la quema de cruces, diversas amenazas de bomba e, incluso, la fabricación de artefactos explosivos.  

Michael F. Burbidge, obispo de la diócesis católica de Arlington, se refirió al pasado de Aitcheson en el Ku Klux Klan como un asunto "triste y profundamente inquietante".

Como nota positiva dentro de su propia historia, Aitcheson destaca el hecho "irónico" de que se haya unido a la Iglesia Católica después de haber militado en un grupo anti-católico como el Ku Klux Klan. Según su interpretación, se trata de un ejemplo "de la transformación radical que es posible a través de Jesucristo en su infinita misericordia". 

actualidad.rt.com

lunes, 13 de febrero de 2017

febrero 13, 2017

Viola e infecta de VIH a mas de 100 niñas y aun así no sufre ninguna condena

El caso de un brujo que confesó haber sostenido relaciones sexuales sin protección con más de 100 niñas y mujeres, a sabiendas de ser portador del VIH, llegó hasta los tribunales de Malaui. A pesar del gran escándalo que su caso provocó en el país africano, no será condenado por estas acciones, ya que durante el juicio no compareció ningún testigo, informó la BBC.

Las confesiones a la prensa de Eric Aniva, bautizado como “el hombre hiena de Malaui”, levantaron tal polvareda en la opinión pública, asegura la nota, que “incluso el presidente del país, Peter Mucharika, ordenó su arresto para enjuiciarlo por deshonrar a decenas de jovencitas”.

Convocado el juicio, “ninguna adolescente testificó en su contra”, razón por la cual se espera que esta misma semana sea conocido un veredicto, pero no por estas acciones, sino por otra acusación a las que se enfrenta.

Aniva será juzgado por “una práctica cultural perjudicial”, cargo que se estipula en la sección 5 del Acta de Equidad de Género de Malaui: “mantener relaciones sexuales con viudas”.

¿Solo hay un culpable?
En Malaui, un país sin salida al mar ubicado en el sureste de África, mucha gente se pregunta “por qué solo un hombre está siendo procesado judicialmente por una costumbre en la que están envueltas comunidades enteras”.

Eric Aniva es una “hiena”, apodo que reciben los trabajadores sexuales de esta nación africana. Declaró haber sido “contratado por los familiares de las jovencitas, de incluso 12 años, para ser parte de una ceremonia de iniciación sexual”.

El ritual de iniciación sexual es procurado por los familiares de las niñas, bajo la creencia de con ello “sacuden el polvo de la infancia” y así pueden empezar su vida adulta.

Indica el reporte de la BBC que estos rituales tuvieron que ser modificados por ley “debido a la epidemia del VIH” en el país.

FUENTE: actualidad.rt.com

sábado, 28 de enero de 2017

enero 28, 2017

Zarah Coombs mató a su hijo a golpes porque dejó caer un huevo

La madre del pequeño de 4 años hallado inconsciente en un apartamento en Brooklyn confesó que lo golpeó fatalmente porque el niño dejó caer un huevo al suelo.

Zarah Coombs (26) fue arrestada este jueves y enfrenta cargos de homicidio involuntario, actuar de manera imprudente contra un menor y posesión criminal de un arma.

Según reportó el diario Daily News, Coombs admitió haber golpeado a su hijo con un palo, y, posteriormente, lo dejó en un contenedor plástico con agua.

La terrible escena ocurrió mientras la mujer estaba a cargo de Zamair y sus otros dos hermanos, de 1 año y de un mes, respectivamente.

De acuerdo con fuentes citadas por el rotativo, Zamair dejó caer por accidente un huevo;  la mujer estalló en rabia y comenzó a darle golpes hasta que el pequeño permaneció en silencio.

Cuando las autoridades arribaron a la residencia, en la avenida Riverdale, de Brownsville,  hallaron al menor inconsciente, no respiraba y botaba espuma por la boca.

Fuente: endominicana.net.do

miércoles, 28 de diciembre de 2016

diciembre 28, 2016

Isaac Duran asesina a su exmaestra Felicia Barahona y al hijo que tuvo con ella

Isaac Duran, de 21 años, quien en el 2013 dejó embarazada a su maestra de la escuela secundaria Dewitt Clinton en El Bronx, confesó el lunes haberla asesinado junto al hijo de 4 años que tuvo con ella.

La profesora, Felicia Barahona, de 36 años, y su pequeño hijo Miguel, fueron encontrados asesinados el pasado lunes en su apartamento en la calle 153 en West Harlem.

El Departamento de Policía (NYPD) informó que la madre fue descubierta alrededor de las 8:30 a.m. en la sala con un cable de electricidad atado al cuello, luego que el casero llamara a las autoridades advirtiendo de un fuerte olor que salía del apartamento. El pequeño fue hallado ahogado en la bañera.

La exmaestra de ciencias estuvo envuelta en un escándalo en el 2013 que le costó su trabajo, luego que fuera acusada de haber seducido a su alumno de 17 años, y haber quedado embaraza tras pedirle que no usara condones.

Fuentes del NYPD señalaron, según publicaron varios medios locales, que durante la confesión Duran indicó que acciones habían sido motivadas por una fuerza satánica, y porque estaba molesto en la forma como la madre estaba criando a su hijo.

Las mismas fuentes policiales indicaron que cuando los detectives contactaron a Duran por primera vez desde el crimen, él actuó como un padre adolorido por la muerte de su hijo, y dijo que no había estado en ese apartamento desde el 2011, lo que luego se demostró que no era cierto y aparecía en las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio.

Fuente. eldiariony.com

lunes, 12 de septiembre de 2016

septiembre 12, 2016

El brutal crimen de una madre asesina

Kimberly Lightwine confesó el homicidio de Autin, quien era dependiente de medicación. En dos días, dejó que muriera deshidratado.

Cuando el oficial Billy Simpson encontró a Kimberly Lightwine el 29 de agosto, ella estaba tendida boca abajo en el césped a un metro de su Ford Expedition y parecía que había ido a descansar en el medio de un campo de Missouri. La temperatura alcanzaba los 32 °C ese día. Estaba desnuda, salvo por su ropa interior.

Acostado a tres metros de ella, había un adolescente de 19 años, con un pañal, que parecía repleto. Estaba muerto. Era, además, su hijo.

Lightwine pidió agua y luego comenzó a gritar que "ella y Dios habían traído a su bebé a este mundo y que debía ayudar a Dios a llevárselo", de acuerdo con una declaración hecha pública por el diario Bolivar Herald-Free Press.

Luego de que Simpson le diera agua a Lightwine y le preguntara si se sentía mejor, respondió de manera sucinta: "Billy, maté a mi hijo. Billy, maté a mi hijo", dijo según los reportes policiales.

El jovencito era autista y ciego de ambos ojos.

El sábado, Lightwine fue imputada por homicidio en segundo grado y abuso en segundo grado. De acuerdo con los registros de la investigación, Austin Anderson murió por deshidratación y por la falta de su medicamento, luego de permanecer en un campo del condado de Polk, en Missouri, por un tiempo no determinado.
 Lightwine tenía problemas con las drogas. Estaba en recuperación. El día que mató a Austin había ingerido metanfetaminas

A causa de su enfermedad, Austin necesitaba tratos especiales. Su padre, no identificado, le contó a la Policía que su hijo necesitaba hidrocortisona. Sin ella, caería en coma y moriría.

La autopsia reveló que tenía una glándula suprarrenal colapsada y otra arrugada. Esas glándulas producen y liberan las hormonas cortisol y aldosterona, lo que ayuda a manejar los niveles de azúcar en sangre y el balance de agua y sal en el cuerpo.

Su cuerpo no producía esas hormonas, de acuerdo con el coronel Keith Norton, motivo por el cual la hidrocortisona era necesaria para mantener a Anderson con vida.

Además, Austin tampoco podía alimentarse por sí mismo, cambiarse sus propios pañales, tomar la medicación o mantener una conversación completa. Tenía las habilidaddes cognitivas de un niño de cuarto o quinto grado, según su padre.

Era totalmente dependiente de ayuda externa. Sobre todo, de sus padres.

Lightwine le dijo a la policía que antes de conducir a su hijo hacia ese campo, tomó metanfetaminas. Su registro de los eventos de aquel día se mostraron irregulares, pero recordaba haberse puesto como una furia.

"Estaba como una loca endemoniada", contó. "No recuerdo por qué estaba así, sólo que estaba como una loca… endemoniada", añadió.

Los recuerdos de los hechos que explicó a la policía eran flashes sin sentido en varias ocasiones. En un momento, le relató a la policía que había subido a su vehículo y comenzado a decir obscenidades. En otro tramo, dijo que "arrastró a Austin a través de los alambres de púa, tratando de ponerlo a salvo".

 Austin Anderson tenía 19 años. Fue hallado sin vida en un campo de Missouri el pasado 29 de agosto

Le dijo a los investigadores que no estaba segura de cuándo había conducido al interior del campo o de cuánto tiempo habían estado allí hasta que fueron descubiertos.

Pero sí recordó haberse detenido y haberle dicho a su hijo, a quien se refería como "el niño de mami": "Austin, sal del vehículo y busca ayuda. Pon las manos frente a ti por ayuda, y Dios se ocupará de ti". Ambos estuvieron en el césped por algún tiempo, varios días según sus cálculos.

El gerente del Motel Country Inn –donde los dos estuvieron y en el cual la policía halló una botella parcialmente llena de hidrocortisona y evidencia de metanfetaminas– declaró ante los detectives que la última vez que la vio fue el 27 de agosto, dos días antes de que fueran encontrados.

El sol del verano golpeaba implacable en el campo, pero ninguno de los dos tenía agua, comida o medicamentos. Nada.

Todo lo que quería Austin era arroparse en los brazos de su madre e irse a casa. Pero ella no lo dejaría. "Mi bebé se acaloraba cada vez más y trataba de acercarse, queriendo a su mami, pero sabía que eso no era bueno", dijo Lightwine.

Cada intento, lo empujaría, apartando al adolescente lejos de ella y diciendo: "No, tú no quieres amarme. Por favor deja que Dios te lleve". Él protestaba, rogaba volver a su casa. "No paraba de decir: 'Quiero ir a casa, mami. Quiero ir a casa'", relató la mujer a la policía. No cedió. Sólo esperó.

Una amiga de Lightwine, Brianna Countryman, dijo que el comportamiento de la mujer estaba fuera de lo esperado.

"Honestamente no sé qué creer. Hay tantas cosas cuestionables", reveló Countryman, quien además señaló que su amiga estaba recuperándose de su adicción a las drogas. "Era una madre maravillosa. Era genial con Austin, y Austin la amaba mucho, mucho, mucho".

El padre del niño le informó a la policía que Lightwine tenía un pésimo temperamento, en particular con el niño. Recordó un hecho en el cual Austin golpeó accidentalmente en la cabeza a su madre, cuando ella intentaba ponerlo en su cama. La mujer tomó de los brazos al pequeño y comenzó a sacudirlo, gritarle y maldecirlo en su cara.

Lightwine dijo no saber por qué había asesinado a su hijo. "No sé por qué lo hice. Estaba muy drogada y deprimida, y lo maté", confesó de acuerdo con los registros oficiales. "Me quedé pensando en que Dios lo liberaría de todo el dolor y la miseria". Cuando la Policía le preguntó por qué quiso que eso pasara, respondió: "Porque soy una madre mala y destructiva".

"Es mi culpa y debería imputarme por homicidio ahora mismo por la muerte de mi hijo, y no estoy bromeando. Debería acusarme. Debería acusarme por asesinato", le pidió a las autoridades. "Ese chico no estaría muerto ahora si no fuera por mí".

Actualmente, Lightwine está en un hospital en Springfield y su fianza es de 250 mil dólares. Enfrenta entre 10 y 30 años de prisión por asesinato, más 20 por abuso. Cuando los médicos la autoricen a salir de allí, será encerrada.

Por Travis M. Andrews – The Washington Post