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octubre 18, 2020

La locura de la predicación

El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden; en cambio, para los que se salvan, es decir, para nosotros, este mensaje es el poder de Dios... Ya que Dios, en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabiduría humana, tuvo a bien salvar, mediante la locura de la predicación, a los que creen... Este mensaje es motivo de tropiezo para los judíos, y es locura para los gentiles, pero para los que Dios ha llamado, es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. Pues la locura de Dios es más sabia que la sabiduría humana, y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza humana... Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabiduría. Me propuse, más bien, estando entre ustedes, no saber de alguna cosa, excepto de Jesucristo y de éste crucificado (1 Cor 1:18-2:2).

La predicación, en su sentido bíblico y teológico, es mucho más que sólo la entrega semanal de una homilía religiosa, con todo respeto por la importancia del sermón. Es más que una conferencia teológica o una charla sicológica o social. Es aún más que un estudio bíblico, elemento esencial de toda la vida cristiana. Entonces, ¿En qué consiste la esencia y el sentido de la predicación? El griego del NT emplea básicamente tres términos para la predicación.

Proclamar

El más común es kêrussô (proclamar), y su forma substantivada, kêrugma, ambos derivados de kêrux (heraldo; cf. 1 Tm 2:7; 2 Tm 1:11; 2 P 2:5). En el vocabulario teológico moderno se ha creado también el adjetivo "kerigmático", lo que tiene que ver con la proclamación del kêrugma. Otros conjuntos semánticos son euaggelizô (anunciar buenas nuevas), junto con euaggelion (evangelio) y euaggelistês (evangelista) y kataggellô (anunciar) también de la raíz aggelô (llevar una noticia; Jn 20:18) y aggelos (ángel, mensajero). En todos esos vocablos se destaca el sentido de proclamar una noticia o entregar un mensaje.

La predicación no consiste esencialmente en comunicar nuevas ideas sino en narrar de nuevo una historia, la de la gracia de Dios en nuestra salvación, y esperar que por esa historia Dios vuelva a hablar y a actuar.

Predicación y Reino de Dios

Al estudiar los aspectos y dimensiones de esta tarea kerigmática, nada mejor que comenzar donde comienza el NT. Juan el Bautista vino predicando en el desierto, "Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca" (Mt 3:1), y Jesús llegó con el idéntico mensaje, según Mt 4:17 (cf. Mr 1.14-15).

Jesús comisionó a los doce a proclamar el mismo mensaje (Mt 10:7; Lc 9:2). Más adelante el primer evangelista, escribiendo para los judíos, describe el ministerio de Jesús con las palabras, "Jesús recorría todos los pueblos y aldeas, enseñando (didaskôn) en las sinagogas, anunciando (kêrussôn) el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad" (Mt 9:35; Lc 8:1; cf. 4:43). Según Lucas, el Cristo Resucitado también enseñó a los discípulos durante cuarenta días "acerca del reino de Dios" (Hch 1:3) y de la misión de proclamar ese reino hasta lo último de la tierra, hasta su venida (1:1-11).

El tema central de los tres primeros evangelios es la llegada del reino de Dios, que con seguridad refleja el mensaje original de Jesús. Muy relacionado con el tema del reino, Jesús proclamó también la libertad y la igualdad del Jubileo (Lc 4:18-19; cf. 7:22).

Aunque el tema del reino es menos presente en Pablo y en el cuatro evangelio, por las nuevas circunstancias culturales y políticas de su misión, sigue siendo muy importante (cf. Jn 3:3,5; 18:36). La labor misionera de Pablo se describe como "andar predicando el reino de Dios" (Hch 20:25), y en la fase final de su misión, ya como preso en Roma, Pablo "predicaba el reino de Dios y enseñaba acerca del Señor Jesucristo" (Hch 28:31). Es más, Jesús mismo, en su sermón profético, anuncia que "este evangelio del reino se predicará en todo el mundo" hasta el fin de la historia (Mt 24:14).

La expectativa del reino mesiánico pertenecía hacía siglos a la tradición judía; lo novedoso del evangelio del reino consistía en anunciar su inmediata cercanía (Mt 3:1; 4:17). Para Jesús, el reino no sólo está cerca sino que, en su persona, el reino se ha hecho presente (Mt 12:28; Lc 4:21; 11:20). Los apóstoles también proclamaban que los tiempos del reino habían llegado (Hch 2:16; 1 Cor 10:11; 1 Jn 2:18). Por eso, predicar es "decir la hora" para anunciar que el reino de Dios ha llegado ya. La predicación es la proclamación de este hecho para interpretar bajo esta nueva luz el pasado, el presente y el futuro. "La predicación pone siempre en presencia de un hecho que plantea una cuestión" (Léon Dufour 1973:711). Esta nueva realidad exige una respuesta específica: arrepentimiento, fe y la búsqueda del reino de Dios y su justicia (Mat 6:33), o en una palabra, la conversión.

En conclusión: la proclamación del reino es parte central de la predicación, y también, la predicación es parte esencial de la dinámica del reino y un agente importante de su realización. Como señala González Nuñez, "La palabra de Dios es poder activo en la historia. Pero, además, ejerce en el mundo actividad creadora, empujando todas las cosas hacia su respectiva plenitud. Visto al trasluz de la palabra, el mundo se hace transparente... Creadora en el mundo, salvadora en la historia, la palabra de Dios es una especie de sustento, necesario para que la vida lo sea plenamente " (Floristán 1983:678). La palabra creativa de la predicación va acompañando la marcha del reino de Dios.

Predicación y Evangelio

Si bien el tema "reino de Dios" predomina en los evangelios sinópticos, en las epístolas paulinas, por razones relacionadas con su misión, apenas se menciona el reino y son muy típicas las frases "el evangelio" y "predicar el evangelio". Sin embargo, las epístolas de Pablo, por lo menos la mayoría de ellas cuya paternidad paulina no es cuestionada, son anteriores cronológicamente a los evangelios sinópticos. En ese sentido, la enseñanza del reino antecede a las epístolas (por venir del tiempo de Jesús) y a la vez es posterior a ellas (por la fecha en que fueron redactados los sinópticos). Eso refuta la tesis de que la iglesia había abandonado, o disminuido casi totalmente, el tema del reino y lo había sustituido con "el evangelio".

"Reino" y "evangelio" son dos lados de la misma moneda. La proclamación de las buenas nuevas de salvación es esencial a la tarea de predicación, tan urgente que Pablo una vez exclamó, "¡Ay de mí si no predico el evangelio!" (1 Cor 9:16). Más adelante en la misma epístola, Pablo define "el evangelio que les prediqué", y que él había recibido, como el mensaje de la muerte, sepultura y resurrección de Jesús (1 Cor 15:1-4). El anhelo de toda la vida de Pablo fue el de "proclamar el evangelio donde Cristo no sea conocido" (Rom 15:20). Toda predicadora fiel puede afirmar con Pablo, sin titubeos, "no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen" (Rom 1:16).

La predicación evangélica es en primer lugar "predicar a Jesucristo" y "el evangelio de Jesucristo" (Hch 20:24; 2 Cor 4:5; cf. 11:4), como Hijo de Dios (1 Cor 1:19; Hch 9:20), crucificado (1 Cor 1:23; Gal 3:1) y resucitado (1 Cor 15:11-12; Hch 17:18). En Gálatas 3:1, Pablo describe su predicación como si fuera dibujar el rostro de Cristo ante los ojos de los oyentes (kat' ofthalmous Iêsous Jristos proegrafê estaurômenos). En algunos pasajes se llama "el evangelio de Dios" (1 Ts 2:9; 2 Cor 11:7) o "el evangelio de la gracia de Dios" (Hch 20:24). Con una terminología levemente distinta, se llama también "el mensaje de la fe" (Rom 10:8; cf. Gal 1:23) o "el mensaje de la cruz" (1 Cor 1:18). En Efesios 2:17, Pablo describe a Cristo mismo como predicador del Shalom de Dios (cf. Hch 10:36). En conjunto, estos textos nos dan el cuadro de un evangelio integral en la predicación.

 Predicación y Palabra de Dios

Esa relación dinámica entre la proclamación y el evangelio del reino implica también la relación inseparable entre la predicación y la Palabra de Dios. Por eso, se repite a menudo que los apóstoles y los primeros creyentes "predicaban la palabra de Dios" (Hch 8:25 13:5; 15:36; 17:13), o sinónimamente, "la palabra de evangelio" (1 P 1:25) o "la palabra de verdad" (2 Tm 2:15). Otras veces se dice lo mismo con sólo "predicar la palabra" (Hch 8:4). El encargo de los siervos y las siervas del Señor es, "predique la palabra" (2 Tm 4:2), lo cual es mucho más que sólo pronunciar sermones.

La frase "palabra de Dios" tiene diversos significados en las escrituras y en la historia de la teología. La palabra de Dios por excelencia es el Verbo encarnado (Jn 1:1-18; Heb 1:2; Apoc 19:13, Cristo es ho logos tou theou).

En las escrituras tenemos la palabra de Dios escrita, que da testimonio al Verbo encarnado (Jn 5:39). Pero la palabra proclamada, en predicación o en testimonio, se llama también "palabra de Dios", donde no se refiere ni a Jesucristo ni a las escrituras (Hch 4:31; 6:7; 8:14,25; 15:35-36; 16:32; 17:13; cf. Lc 10.16). Cristo es la máxima y perfecta revelación de Dios, quien después de hablarnos por diversos medios, "en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo" (Heb 1:1-2, elalêsen hêmin en huiô, "nos habló en Hijo").

El lenguaje supremo de Dios es "en Hijo" y las escrituras son el testimonio inspirado de esa revelación, definitivamente normativas para toda proclamación de Cristo. Pero esa proclamación oral es también "palabra de Dios", según el uso bíblico de esa frase.

Esta comprensión de las tres modalidades de la palabra de Dios, y por ende de la predicación como palabra de Dios cuando es fiel a las escrituras, fue expresada en lenguaje muy enfático por Martín Lutero y reiterado con igual énfasis por Karl Barth (KB 1/1 107; 1/2 743,751). Según la Confesión Helvética de 1563, "la predicación de la palabra de Dios es palabra de Dios" (praedicatio verbi Dei est verbum Dei). Lutero se atrevió a afirmar que cuando el predicar proclama fielmente la palabra de Dios, "su boca es la boca de Cristo". Karl Barth hace suya esta teología de la predicación, para afirmar que la predicación es en primer término una acción de Dios (1/2 751) en la que es Dios mismo, y sólo Dios, quien habla (1/2 884).

Para muchas personas, que suelen entender "palabra de Dios" como sólo la Biblia, este descubrimiento tiene implicaciones revolucionarias para la manera de entender la predicación. Por un lado, magnifica infinitamente la dignidad del púlpito y el privilegio de ser portador de la palabra divino. También aumenta infinitamente nuestra expectativa de lo que Dios puede hacer por medio de su palabra, a pesar de nuestra debilidad e insuficiencia. Es una vocación demasiada alta y honrosa para cualquier ser humano. Así entendido, el carácter de la predicación como palabra de Dios nos dignifica y nos humilla a la vez.

Aquí vale para nuestra predicación la doble consigna de la Reforma de tota scriptura y sola scriptura. Pablo nos da el ejemplo de proclamar "todo el consejo de Dios" (Hch 20:20,27; Col 1:2), sin quitarle nada, y tampoco añadirle "nada fuera de las cosas que los profetas y Moisés dijeron..." (Hch 26:22).

Quitamos de las escrituras cuando sólo predicamos sobre ciertos temas o de ciertos libros y pasajes de nuestra preferencia. En ese sentido, predicar desde el calendario litúrgico tiene dos grandes ventajas: obliga al predicador a exponer toda la amplísima gama de enseñanza bíblico, y liga la predicación con la historia de la salvación (no sólo navidad y semana santa, sino ascensión, domingo de Pentecostés, etc.). Pero esa práctica no debe desplazar la predicación expositiva de libros enteros, teniendo cuidado de incluir en la enseñanza los diferentes estratos y géneros de la literatura bíblica.

Aún mayor es la tentación en la predicación de añadir al texto, como si él no fuera suficiente. Un sermón fiel a la Palabra de Dios parte del texto bíblico y no sale de él sino profundiza en su mensaje hasta el Amén final (Hch 2:14-36; 8:35). Muchos predicadores se dedican más bien a sacar inferencias del texto, que aún cuando fueren totalmente válidas lógicamente, no son bíblicas y puede hasta contradecir el sentido del texto.

Una ensalada de consejos vagos, sugerencias abstractas y exhortaciones muy generales, aunque vengan maquillados con textos bíblicos, no es un sermón, mucho menos palabra de Dios. El sermón no debe ser una simple antología de ilustraciones, anécdotas y ex abruptos sensacionalistas. El sermón tampoco es el lugar para ventilar las opiniones personales del predicador, que no surgen de la palabra de Dios ni se fundamentan en ella. En la predicación contemporánea priva un "opinionismo" que raya con el sacrilegio.

El humor debe tener su debido lugar en la predicación (la Biblia misma es una fuente rica de humor), pero siempre en función del texto y no como fin en si mismo. El humor debe iluminar el mensaje del texto. Jugar con la palabra de Dios es pecado, como lo es también volverla aburrida. Los predicadores tienen que saber moverse entre la frivolidad por un lado, y la rutina seca y el aburrimiento por otro lado. La jocosidad frívola puede ayudar para el "éxito" del sermón y la popularidad del predicador, pero será un obstáculo que impida la eficacia del sermón como palabra de Dios.

Hay dos peligros que evitar en la predicación: la frivolidad, y el aburrimiento. La predicación es una tarea bíblica, es decir, exegética y hermenéutica. Bien ha dicho Bernard Ramm (1976:8) que la primera preocupación del predicador no debe ser homilética (¿Cómo predico un buen sermón?) sino hermenéutica (¿Cómo oigo la palabra de Dios, y la hago oír?). Antes del sermón el predicador se encuentra con Dios en y por el texto, luchando con Dios y el texto hasta recibir de Dios una palabra viva que sea a la vez fiel y contextual.

Al presentarse ante la comunidad, plasma ese encuentro en un sermón para compartir ese encuentro con los demás y buscar juntos la presencia del Señor y escuchar juntos su voz. La única meta del sermón, la mayor responsabilidad del predicador y el criterio exclusivo del resultado de la predicación, todos responden a la pregunta central, si se proclamó fielmente la palabra de Dios.

El predicador no predica para complacer a los oyentes, para manipular sus emociones ni para lograr cambios religiosos y morales en ellos. Su tarea es proclamar la palabra de Dios; no predica buscando esa transformación sino esperándola como resultado indirecto por la obra del Espíritu Santo. Mucho menos debe predicar con la motivación de lograr éxito y fama como orador o erudito bíblico.

Atreverse a predicar como Dios quiere, es un acto de amor, de humildad y de abnegación. William Willimon ha señalado que el verdadero predicador tiene que amar más a Dios que a su congregación. Es una gran tentación para el predicador buscar en su ministerio la realización de sus propios intereses y metas. La predicación fiel comienza en el corazón del predicador. Es un corazón con un supremo amor a Dios y su palabra, aun más que a la congregación y mucho más que a sí mismo.

Peligros de la falsa predicación

Pasa con la predicación igual que con la profecía: la predicación fiel siempre va acompañada por la predicación falsa, que busca complacer a la gente, se dirige por las expectativas del público y les enseña a decir "Señor, Señor" pero no a hacer la voluntad del Padre celestial (Mt 7:21-23). Por eso, la iglesia debe vigilar su púlpito con todo celo en el Espíritu. No debe dejar a cualquiera que "habla lindo" ocupar ese lugar sagrado sino sólo a los que se han demostrado maduros, bien centrados en la Palabra y consecuentes en sus vidas.

No cabe duda que el descuido en este aspecto ha producido desviaciones y aberraciones en las últimas décadas, produciendo daños muy serios en la iglesia. Es urgente también ir enseñando a las congregaciones lo que bíblicamente deben esperar de un predicador y de un sermón.

Mucho del desorden de las últimas décadas se debe a la gran falta de discernimiento de los mismos oyentes. A pesar del exagerado número de horas que pasan escuchando sermones, en general no se logra una adecuada formación bíblica y teológica para discriminar entre predicación fiel y predicación "bonita", conmovedora o sensacionalista pero no bíblica.

Hace años el destacado orador evangélico, Cecilio Arrastía -¡un verdadero modelo de predicador fiel!- hablaba de la congregación como comunidad hermenéutica en que todos sepan interpretar la palabra y distinguir entre lo bueno y lo malo en la predicación (1 Ts 5:21; Hch 17:11; 1 Cor 14:29).

¡Imploremos al Espíritu de Dios que unja a nuestros predicadores y congregaciones con amor a la palabra y discernimiento acertado ante estos abusos!

La próxima semana veremos la relación de la predicación con el Espíritu de Dios, los sacramentos, el culto y como voz profética.

BIBLIOGRAFÍA

Barth, Karl, La proclamación del evangelio (Salamanca: Sígueme, 1969).

Fee, Gordon D. y Douglas Fee, La lectura eficaz de la Biblia (Miami: Editorial Vida, 1985)

Floristán, Casiano y Juan José Tamayo ed., Conceptos fundamentales de pastoral (Madrid: Cristiandad 1983), "Kerygma" 542-549; "Predicación", 817-830.

Léon-Dufour, Léon-Dufour Xavier, Vocabulario de teología bíblica (Barcelona: Herder 1973) Sacramentum Mundi, Karl Rahner ed (Barcelona: Herder 1984) 4:193-199, "Kerygma"; 5:147-159, "Palabra; Palabra de Dios" y 5:535-542, "Predicación".

Ramm, Bernard, The Witness of the Spirit (Grand Rapids: Eerdmans, 1959).

Ramm, Bernard, La revelación especial y la palabra de Dios (BsAs: Aurora, 1967)

Ramm, Bernard, "Interpretación bíblica" en Diccionario de Teología Práctica, Rodolfo G. Turnbull ed. (Grand Rapids: T.E.L.L., 1976), pp. 5-19.

Stam, Juan, Apocalipsis y profecía (Bs.As.: Kairos 1998, pp. 26-50; 2004:33-64).

Stam, Juan, Haciendo teología en América Latina, Tomo II (San José: Ubila, 2005), pp. 379-389.

Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - Bene studere - La locura de la predicación


marzo 16, 2019

Pastor gay dice que casará homosexuales a pesar que Iglesia Metodista no lo aprueba

El presidente del Seminario Teológico Bautista del Medio Oeste, Jason K. Allen, un bautista del sur que también es profesor de predicación y ministerio pastoral, sostiene que la Biblia no respalda ese modelo de liderazgo de la iglesia de que la esposa del pastor sea llamada pastora o ejerza el cargo de pastora.

“Por lo general, se ve la configuración del co-pastor en iglesias más carismáticas. “En la Convención Bautista del Sur (CBS), nunca se ve la configuración del co-pastora que ejercerá algún tipo de liderazgo, autoridad direccional con la congregación”, dijo.

Las esposas de los pastores, dijo, tienen más probabilidades de funcionar como una extensión del trabajo del pastor en áreas tales como visitas al hospital, discipular a las mujeres y trabajar como consejeras.

Dijo que la declaración confesional de la CBS, que es la denominación protestante más grande de América, y que abarca a más de 45,000 iglesias, habla a la oficina del pastor o al anciano principal “reservándose solo para hombres calificados”.

“Y esa voz, esa convicción, se toma explícitamente de las Escrituras en lugares como 1 Timoteo 3: 1-7, Tito 1: 6-9”, dijo.

Estos dos pasajes esenciales del Nuevo Testamento, dijo, hablan más claramente acerca de quién califica como pastor o anciano.

“No es un punto que un hombre esté calificado y una mujer no esté calificada para ser un pastor, sino que el apóstol Pablo se esfuerza al máximo, explicando las calificaciones no solo de ser un hombre sino de una mujer. No solo ser un hombre que solo ha estado casado una vez, sino un hombre cuyo corazón y vida están dedicados solo a su esposa. Hay una lista completa de las calificaciones de los personajes allí”, dijo.

“Si me preguntara brevemente por qué los bautistas del sur no tienen cónyuges de cónyuges, es porque los bautistas del sur creen (según las Escrituras) que el cargo del pastor, de un pastor principal, de un anciano está reservado sólo para hombres calificados”, dijo.

Las iglesias que usan un modelo de pastoreo conjunto que levanta a las esposas para que actúen como líderes en las iglesias son contrarias a las Escrituras.

“Yo diría que las iglesias que hacen eso están dando un paso más allá de lo que las Escrituras permiten, a lo que las Escrituras nos llaman y están eligiendo operar de una manera que es contraria a I Timoteo 3″, dijo Allen.

Señaló que las denominaciones más progresistas no miran hacia el Nuevo Testamento en busca de palabras de instrucción específicas que definan quién es un ministro. También señaló que algunos señalarían que el consejo de Pablo contra las mujeres en el liderazgo era una “expectativa cultural del primer siglo”.

Sin embargo, argumentó que la guía no se limita al primer siglo y que “el mismo Pablo arraiga su argumento no en el primer siglo, sino en el orden creativo de Génesis 1 y 2. Ahí es donde Pablo toma su argumento en 1 Timoteo 2. Él Lo lleva de vuelta a Génesis y al orden creativo. La gente a menudo malinterpreta lo que hacen y practican los evangélicos, los bautistas del sur. A veces eso lleva a estereotipos y caricaturas.

“La Biblia cree en honrar a las mujeres. La Convención Bautista del Sur cree en honrar a las mujeres. Tenemos mujeres en toda una serie de roles. Soy presidente de un seminario. Una porción significativa de nuestro cuerpo estudiantil es femenina. “Aproximadamente un tercio de nuestro cuerpo estudiantil es femenino y se prepara para ocupar cargos en el ministerio, pero ese paso es ser mayor o ser pastor o co-pastor”, no puedo apoyarlo, dijo Allen.

“No ordenamos lo que pueden o no pueden hacer después de graduarse”, señaló Allen.

Las estudiantes en el seminario, dijo, están informadas sobre lo que pueden esperar en las iglesias bautistas del sur y otras iglesias evangélicas.

“Estaríamos perjudicando a nuestros estudiantes si dijéramos ‘vengan a estudiar, gasten un montón de dinero en su título y estén listos para pastorear una iglesia cuando se gradúen’. “Estaríamos malinterpretando a nuestras alumnas lo que deberían esperar después de la graduación”, dijo.

La mayoría de las alumnas que conoce en el seminario, dijo, están estudiando para ser misioneras, consejeras u otras funciones de ministerio dentro de los límites de su comprensión de las Escrituras.

“Realmente no están estudiando para ese papel de liderazgo pastoral”, dijo Allen.

La reverenda Cheryl J. Sanders, profesora de Ética Cristiana en la Escuela de Divinidad de la Universidad de Howard y pastora principal de la Iglesia de Dios de Third Street en Washington, DC, desafió el argumento de Allen de que la Biblia no apoya a las mujeres en roles pastorales señalando al ejemplo de la pareja misionera cristiana del siglo primero, Priscila misionera y esposa de Aquila.

“Eran una pareja del clero que trabajaba junto a Pablo el Apóstol. Y la Biblia dice que Aquila y Priscila, estaban juntas, tenían la misma vocación que Pablo. Pablo habló muy bien de ellos, cuando Apolos vino a predicar, se equivocó un poco en su predicación. “Fue Priscilla quien lo hizo a un lado y lo corrigió, lo guió y lo guió a una mejor manera de predicar”, dijo Sanders.

“El oficio de pastor es bíblico, el pastor es un pastor, pero el concepto de un pastor que enseña y nutre el rebaño es lo que es un pastor. Un pastor en mi opinión, no es necesariamente hombre o mujer. Es solo una persona que tiene el don y el carisma, si así lo desea, y la autoridad de la congregación para hacer ese trabajo de pastoreo”, argumentó.

Sin embargo, señaló que, en muchas iglesias negras, la idea de que la esposa del pastor sea referida como “Primera Dama” ha complicado los verdaderos roles de liderazgo que las mujeres pueden desempeñar en las iglesias. Una mujer, argumentó, no debería ser tratada como un pastor simplemente porque está casada con uno.

“La complicación es cómo tratamos el matrimonio y el ministerio. Y [en] muchas de nuestras iglesias negras, hemos desarrollado esta noción de primera dama. Y así, la esposa del pastor es la primera dama de la iglesia. Pero la primera dama nomenclatura proviene de la Casa Blanca. El presidente de los Estados Unidos siempre tiene una esposa, al menos históricamente … de alguna manera, en la iglesia negra decidimos que queríamos darle un título a la esposa del pastor que la llamamos primera dama.

“Pienso que el co-pastor a veces es solo una evolución de eso, [diciendo] Ok, vamos a darle un título más alto, que sea su co-pastor”. Aquí está mi problema, si esa mujer es llamada al ministerio y tiene el don y el equipamiento para ser una pastora, no hay problema. Pero si ella acaba de ganar esa posición a través del pastor, la veo con la misma luz que la primera dama. Es solo algo de la cultura y la gente lo aprueba, y es una categoría con la que quieren identificarse”, dijo Sanders.

“Preferiría que el co-pastor fuera autorizado u ordenado, acreditado, entrenado, equipado y que se le asigne el mérito que ella trae a la posición de liderazgo y no solo por ser la esposa del pastor”, agregó.

Ella se opuso firmemente a la interpretación bautista del sur de las mujeres en el liderazgo.

“No estoy de acuerdo con todo el sistema bautista del sur sobre mujeres en el liderazgo. Creo que tu género no determina tu elegibilidad para ser un pastor. Creo que si eres un co-pastor es porque estás calificado para ser un pastor, ya sea que estés casado o no, y no solo por el hecho de que estés casado, eso te califica para ser un co-pastor, no estoy de acuerdo con eso”, dijo.

A pesar de la creciente tendencia de marido y esposa, pastores y mujeres en más roles de liderazgo en algunas iglesias, Allen argumenta que no ve a la CBS cambiar su posición sobre las mujeres en el liderazgo en los próximos 20 a 30 años.

“La iglesia en cada generación, cada edad enfrenta el desafío de cómo nos involucramos en la cultura, cómo impactamos en la cultura, cómo influenciamos la cultura sin que la cultura nos influya. Ese es un desafío perenne. No creo que la CBS vaya a dar vueltas en los próximos 20 años por este tema de género porque estamos claramente definidos de manera confesional”, dijo. “Creo que las iglesias, denominaciones que no saben lo que creen, serán más seculares … más abiertas a las pastoras”.

Sin embargo, señaló que las iglesias que se vuelven más seculares están “muriendo bastante rápidamente”.

“No creo que el antídoto para la secularización sea ser más secular para la iglesia. Creo que la responsabilidad de la Iglesia es ser profética, mirar las Escrituras, ser amable, humilde y amorosa con nuestros vecinos y ser un testigo amoroso pero sincero con nuestros vecinos. Creo que es más una combinación ganadora”, dijo.

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marzo 09, 2019

Estafadores se hacen pasar por pastores para engañar a los fieles

El presidente del Seminario Teológico Bautista del Medio Oeste, Jason K. Allen, un bautista del sur que también es profesor de predicación y ministerio pastoral, sostiene que la Biblia no respalda ese modelo de liderazgo de la iglesia de que la esposa del pastor sea llamada pastora o ejerza el cargo de pastora.

“Por lo general, se ve la configuración del co-pastor en iglesias más carismáticas. “En la Convención Bautista del Sur (CBS), nunca se ve la configuración del co-pastora que ejercerá algún tipo de liderazgo, autoridad direccional con la congregación”, dijo.

Las esposas de los pastores, dijo, tienen más probabilidades de funcionar como una extensión del trabajo del pastor en áreas tales como visitas al hospital, discipular a las mujeres y trabajar como consejeras.

Dijo que la declaración confesional de la CBS, que es la denominación protestante más grande de América, y que abarca a más de 45,000 iglesias, habla a la oficina del pastor o al anciano principal “reservándose solo para hombres calificados”.

“Y esa voz, esa convicción, se toma explícitamente de las Escrituras en lugares como 1 Timoteo 3: 1-7, Tito 1: 6-9”, dijo.

Estos dos pasajes esenciales del Nuevo Testamento, dijo, hablan más claramente acerca de quién califica como pastor o anciano.

“No es un punto que un hombre esté calificado y una mujer no esté calificada para ser un pastor, sino que el apóstol Pablo se esfuerza al máximo, explicando las calificaciones no solo de ser un hombre sino de una mujer. No solo ser un hombre que solo ha estado casado una vez, sino un hombre cuyo corazón y vida están dedicados solo a su esposa. Hay una lista completa de las calificaciones de los personajes allí”, dijo.

“Si me preguntara brevemente por qué los bautistas del sur no tienen cónyuges de cónyuges, es porque los bautistas del sur creen (según las Escrituras) que el cargo del pastor, de un pastor principal, de un anciano está reservado sólo para hombres calificados”, dijo.

Las iglesias que usan un modelo de pastoreo conjunto que levanta a las esposas para que actúen como líderes en las iglesias son contrarias a las Escrituras.

“Yo diría que las iglesias que hacen eso están dando un paso más allá de lo que las Escrituras permiten, a lo que las Escrituras nos llaman y están eligiendo operar de una manera que es contraria a I Timoteo 3″, dijo Allen.

Señaló que las denominaciones más progresistas no miran hacia el Nuevo Testamento en busca de palabras de instrucción específicas que definan quién es un ministro. También señaló que algunos señalarían que el consejo de Pablo contra las mujeres en el liderazgo era una “expectativa cultural del primer siglo”.

Sin embargo, argumentó que la guía no se limita al primer siglo y que “el mismo Pablo arraiga su argumento no en el primer siglo, sino en el orden creativo de Génesis 1 y 2. Ahí es donde Pablo toma su argumento en 1 Timoteo 2. Él Lo lleva de vuelta a Génesis y al orden creativo. La gente a menudo malinterpreta lo que hacen y practican los evangélicos, los bautistas del sur. A veces eso lleva a estereotipos y caricaturas.

“La Biblia cree en honrar a las mujeres. La Convención Bautista del Sur cree en honrar a las mujeres. Tenemos mujeres en toda una serie de roles. Soy presidente de un seminario. Una porción significativa de nuestro cuerpo estudiantil es femenina. “Aproximadamente un tercio de nuestro cuerpo estudiantil es femenino y se prepara para ocupar cargos en el ministerio, pero ese paso es ser mayor o ser pastor o co-pastor”, no puedo apoyarlo, dijo Allen.

“No ordenamos lo que pueden o no pueden hacer después de graduarse”, señaló Allen.

Las estudiantes en el seminario, dijo, están informadas sobre lo que pueden esperar en las iglesias bautistas del sur y otras iglesias evangélicas.

“Estaríamos perjudicando a nuestros estudiantes si dijéramos ‘vengan a estudiar, gasten un montón de dinero en su título y estén listos para pastorear una iglesia cuando se gradúen’. “Estaríamos malinterpretando a nuestras alumnas lo que deberían esperar después de la graduación”, dijo.

La mayoría de las alumnas que conoce en el seminario, dijo, están estudiando para ser misioneras, consejeras u otras funciones de ministerio dentro de los límites de su comprensión de las Escrituras.

“Realmente no están estudiando para ese papel de liderazgo pastoral”, dijo Allen.

La reverenda Cheryl J. Sanders, profesora de Ética Cristiana en la Escuela de Divinidad de la Universidad de Howard y pastora principal de la Iglesia de Dios de Third Street en Washington, DC, desafió el argumento de Allen de que la Biblia no apoya a las mujeres en roles pastorales señalando al ejemplo de la pareja misionera cristiana del siglo primero, Priscila misionera y esposa de Aquila.

“Eran una pareja del clero que trabajaba junto a Pablo el Apóstol. Y la Biblia dice que Aquila y Priscila, estaban juntas, tenían la misma vocación que Pablo. Pablo habló muy bien de ellos, cuando Apolos vino a predicar, se equivocó un poco en su predicación. “Fue Priscilla quien lo hizo a un lado y lo corrigió, lo guió y lo guió a una mejor manera de predicar”, dijo Sanders.

“El oficio de pastor es bíblico, el pastor es un pastor, pero el concepto de un pastor que enseña y nutre el rebaño es lo que es un pastor. Un pastor en mi opinión, no es necesariamente hombre o mujer. Es solo una persona que tiene el don y el carisma, si así lo desea, y la autoridad de la congregación para hacer ese trabajo de pastoreo”, argumentó.

Sin embargo, señaló que, en muchas iglesias negras, la idea de que la esposa del pastor sea referida como “Primera Dama” ha complicado los verdaderos roles de liderazgo que las mujeres pueden desempeñar en las iglesias. Una mujer, argumentó, no debería ser tratada como un pastor simplemente porque está casada con uno.

“La complicación es cómo tratamos el matrimonio y el ministerio. Y [en] muchas de nuestras iglesias negras, hemos desarrollado esta noción de primera dama. Y así, la esposa del pastor es la primera dama de la iglesia. Pero la primera dama nomenclatura proviene de la Casa Blanca. El presidente de los Estados Unidos siempre tiene una esposa, al menos históricamente … de alguna manera, en la iglesia negra decidimos que queríamos darle un título a la esposa del pastor que la llamamos primera dama.

“Pienso que el co-pastor a veces es solo una evolución de eso, [diciendo] Ok, vamos a darle un título más alto, que sea su co-pastor”. Aquí está mi problema, si esa mujer es llamada al ministerio y tiene el don y el equipamiento para ser una pastora, no hay problema. Pero si ella acaba de ganar esa posición a través del pastor, la veo con la misma luz que la primera dama. Es solo algo de la cultura y la gente lo aprueba, y es una categoría con la que quieren identificarse”, dijo Sanders.

“Preferiría que el co-pastor fuera autorizado u ordenado, acreditado, entrenado, equipado y que se le asigne el mérito que ella trae a la posición de liderazgo y no solo por ser la esposa del pastor”, agregó.

Ella se opuso firmemente a la interpretación bautista del sur de las mujeres en el liderazgo.

“No estoy de acuerdo con todo el sistema bautista del sur sobre mujeres en el liderazgo. Creo que tu género no determina tu elegibilidad para ser un pastor. Creo que si eres un co-pastor es porque estás calificado para ser un pastor, ya sea que estés casado o no, y no solo por el hecho de que estés casado, eso te califica para ser un co-pastor, no estoy de acuerdo con eso”, dijo.

A pesar de la creciente tendencia de marido y esposa, pastores y mujeres en más roles de liderazgo en algunas iglesias, Allen argumenta que no ve a la CBS cambiar su posición sobre las mujeres en el liderazgo en los próximos 20 a 30 años.

“La iglesia en cada generación, cada edad enfrenta el desafío de cómo nos involucramos en la cultura, cómo impactamos en la cultura, cómo influenciamos la cultura sin que la cultura nos influya. Ese es un desafío perenne. No creo que la CBS vaya a dar vueltas en los próximos 20 años por este tema de género porque estamos claramente definidos de manera confesional”, dijo. “Creo que las iglesias, denominaciones que no saben lo que creen, serán más seculares … más abiertas a las pastoras”.

Sin embargo, señaló que las iglesias que se vuelven más seculares están “muriendo bastante rápidamente”.

“No creo que el antídoto para la secularización sea ser más secular para la iglesia. Creo que la responsabilidad de la Iglesia es ser profética, mirar las Escrituras, ser amable, humilde y amorosa con nuestros vecinos y ser un testigo amoroso pero sincero con nuestros vecinos. Creo que es más una combinación ganadora”, dijo.

NOTICIACRISTIANA.COM 






agosto 08, 2018

Predicación sobre infierno provoca pánico en metro de España

Nueve hombres fueron arrestados el sábado (4) por la noche, luego de predicar mensajes sobre el pecado y el infierno dentro del metro en Valencia, España. Los detenidos fueron identificados como evangelistas alemanes, entre 19 y 37 años.

Ellos entraron en el metro con mochilas y una gran cruz y empezaron a predicar con megáfono. Las frases que más causaron impacto fueron: “Este metro está lleno de pecados, drogas y alcohol”, “nosotros pecadores, vamos a morir” y “vamos a quemarnos en el infierno”.

Los evangelistas también distribuyeron panfletos y hablaron sobre diversos asuntos, entre ellos la cuestión de las drogas y la vida religiosa. Muchas personas empezaron a gritar, posiblemente confundiendo a los evangelistas con terroristas, especialmente al oír la palabra “muerte”.

Al ver la confusión, el conductor paró el metro y muchos de los pasajeros se bajaron. Según el diario La Vanguardia, una joven quedó levemente herida al intentar bajar. Agentes policiales llevaron a la comisaría a los nueve hombres que estaban evangelizando.

El caso está bajo los cuidados del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana y puede ser considerado delito de desorden público.

Fuente: ministros.org

julio 31, 2018

Evangelio transforma a miembros de la Mara Salvatrucha

Considerada la banda más violenta de las Américas, la Mara Salvatrucha (MS-13) de El Salvador es vista por el gobierno estadounidense como una gran amenaza, por sus ramificaciones en otros países. Se estima que tienen entre 30.000 y 50.000 miembros en todo el mundo.

Pero los que están cumpliendo pena en la famosa prisión de San Francisco Gotera están teniendo sus vidas transformadas por la predicación del evangelio. Un informe reciente del periódico The Guardian mostró que hay diferentes iglesias dentro del sitio, donde aprenden la Palabra de Dios y tienen la oportunidad de salir de la vida de crimen.

Según el director de la prisión, Oscar Benavides, la mayoría de sus cerca de 1.500 presos buscan una nueva oportunidad. Algunos detenidos están cumpliendo sentencias de más de 100 años por sus crímenes. Incluso con pocas posibilidades de salir vivos, ellos intentan influenciar a sus familiares.

Es común ver presos usando camisas con palabras como “Soldado de Cristo” y “Jesús Salve Mi Vida”.

El pastor William Arias, durante muchos años perteneció a la Mara Salvatrucha.

Hoy encabeza una pequeña iglesia en el distrito de Italia, uno de los barrios dominado por la banda en la capital de El Salvador.

Revela que todos los miembros de las pandillas “saben perfectamente” que para salir del crimen, sólo a través de la muerte. Sin embargo, recientemente la fe ha restaurado a muchos de ellos. Arias se unió a la Mara Salvatrucha a los 11 años de edad, quedando nueve años involucrado con ellos.

En la prisión, sobrevivió a un intento de asesinato. Él entonces oró y prometió a Dios que se convertiría si salía vivo. Desde que se convirtió, en 2000, entiende que es su deber alcanzar a los otros miembros de la banda dentro y fuera de la prisión.

“Los jóvenes son la presa más fácil para el diablo”, recuerda el pastor. Arias cree que sólo Jesús puede cambiar su país, donde la violencia tiene números de guerra civil. La tasa de homicidios es la más grande del mundo.

El MS-13 tiene como enemigo a los miembros de la calle 18. Formada originalmente por inmigrantes salvadoreños que vivían en Los Ángeles, fueron deportados cientos para El Salvador en la década de 1990, cuando su país aún se recuperaba de la Guerra Civil.

Aprovechando el “vacío de poder”, ambas pandillas crecieron y dominaron el país, matando a cualquiera que estaba en su camino. Pero en la cadena miembros de la calle 18 también están encontrando a Dios e intentando escapar de la vida de pandillas.

El pastor Abu Hamza tomó una decisión radical para ayudar a quien desea cambiar de vida. Él montó una pequeña panadería y actualmente tiene 11 ex presidiarios viviendo en su casa. La mayoría trabaja con él, pues no consiguen otro empleo.

“Ellos vienen aquí, ofrezco comida y ropa. Aquellos que no tienen familia acaban quedándose. Es muy difícil para ellos recomenzar la vida”, cuenta Hamza.

Entre los varios testimonios recogidos dentro de las prisiones, queda claro que la única esperanza para los que deciden abandonar la vida de crimen es el evangelio.

Según una estadística reciente, son más de 1,500 ex miembros de pandillas adorando a Dios sólo en las cárceles de Managua. Hay decenas de pequeños grupos de oración y estudios bíblicos que se reúnen en el patio, además de iglesias que se reúnen semanalmente para los cultos en el lugar.

Fuente: ministros.org

diciembre 10, 2016

Misioneros se enfrenta a una persecución “nunca antes vista”

Traductores de la Biblia piden oraciones, para la “batalla espiritual” que va en aumento .

Para quien está envuelto en el ministerio de la predicación del Evangelio, hablar sobre la guerra espiritual nunca fue novedad. Sin embargo, Bruce Smith, presidente de Wycliffe Associates, que se especializa en la traducción de la Biblia para los pueblos no alcanzados, cree que esto se ha intensificado en los últimos tiempos.

“Estamos recibiendo nuevos informes sobre la fuerte opresión, literalmente, cada semana”, dijo Smith en un comunicado.

“La guerra espiritual se ha convertido en nuevo y normal para muchos misioneros que participan en la traducción de la Biblia”. Él explica que esto es especialmente cierto para los obreros, que generalmente, son los primeros convertidos de un determinado pueblo o grupo étnico.

“Crecí asistiendo a una iglesia en los suburbios de Chicago y no se hablaba de eso de ‘guerra espiritual'”, recuerda. “Durante mucho tiempo pensé que este tipo de cosas pertenecían al pasado, a los tiempos bíblicos. Pero vi mucho y con mis propios ojos, pero creo que hay una intensa guerra espiritual pasando hoy en día”.

En medio de la situación citada los que están en constante “prueba” de guerra son los traductores de la Biblia que se enferman sin explicación alguna, misioneros de son detenidos sin razón – algunos cruelmente torturados – aparte de los que son agredidos y asesinados, simplemente porque están haciendo el trabajo de evangelizar.

En algunos casos, los miembros de la familia de los traductores son atacados, lo que dificulta el trabajo que deberían estar haciendo. Hubo un misionero local que murió de forma inesperada después de participar en un taller de traducción.

Por razones de seguridad, la Wycliffe no divulga los nombres de los países en los que se produjeron tales situaciones, pero la misión admite que los ataques más graves y brutales contra  los traductores de la Biblia, se encuentran en áreas donde la mayoría de la población está abiertamente en contra del cristianismo.

Wycliffe comenzó un proyecto el año pasado para traducir la Biblia en 76 países, llegando a 314 idiomas, la mayoría son pequeños y aislados grupos étnicos.

El aumento visible de la guerra espiritual de Bruce Smith se produjo poco después que el Dr. Vernon Brewer, fundador de la ONG World Help, advirtió de la intensificación de la persecución de los cristianos.

“En ningún otro momento de la historia, los cristianos fueron perseguidos como ahora, dijo. Se estima que más cristianos fueron martirizados por su fe en el siglo pasado que en todos los anteriores 19 juntos. La persecución está en aumento, especialmente en el Oriente Medio, África y Asia”, dijo World Help en un comunicado a finales del mes pasado.

Fuente: noticiacristiana.com